Acompaño a empresas que necesitan las dos cosas a la vez: contratos, cumplimiento y protección de datos que se sostengan — y el software, las integraciones y los datos que hacen funcionar el negocio. Quince años uniendo derecho e ingeniería.
Contratos, cumplimiento y protección de datos, redactados por quien también construye los sistemas. Consultoría legal y desarrollo de software desde un mismo escritorio.
Abogado y desarrollador. Redacto el contrato, diseño el sistema que ese contrato describe, y respondo por los dos.
Cinco desde el derecho, tres desde la ingeniería. La mayoría de los encargos combinan ambas — de eso se trata.
Constitución de sociedades, contratos comerciales, gobierno corporativo y due diligence para operaciones locales y transfronterizas.
Ley 81 de Panamá y GDPR: políticas de privacidad, registros de tratamiento, flujos de consentimiento y auditorías aplicables.
Acuerdos SaaS, licenciamiento, NDA, contratos de desarrollo y titularidad de propiedad intelectual, escritos con la realidad técnica a la vista.
Defensa y representación en procesos penales, incluidos los de cuello blanco y los relacionados con tecnología: fraude, uso indebido de datos, evidencia digital.
Divorcios, guarda y crianza, pensión alimenticia y sucesiones — con discreción y expectativas claras desde la primera reunión.
Aplicaciones web y móviles, integración de sistemas y automatización de procesos — del levantamiento de requerimientos a producción.
Modelado SQL, data warehouse y migraciones, tableros ejecutivos y reportería que una junta directiva sí puede leer.
Expedientes digitales, flujos de firma electrónica y legaltech que elimina el papel sin romper el cumplimiento.
Alcance definido, entregables por escrito y un único punto de contacto. Siempre sabe en qué etapa estamos y cuánto cuesta.
Una sesión para mapear el riesgo legal y la deuda técnica en conjunto. Se lleva un resumen escrito incluso si ahí termina el trabajo.
Documentos y arquitectura redactados en paralelo, para que el contrato y el sistema digan lo mismo.
Puesta en marcha, capacitación de su equipo y ventana de mantenimiento. El cumplimiento no es un documento de una sola vez.
Expedientes en papel reemplazados por un flujo trazable con firma electrónica y reglas de retención incorporadas.
Datos de ventas dispersos consolidados en un solo modelo, con tableros que el equipo comercial lee cada mañana.
Vinculación de clientes con validación documental, calificación de riesgo y rastro de auditoría que aguanta una inspección.
Un contrato escrito sin entender el sistema genera riesgo. Un sistema construido sin entender la ley genera responsabilidad. Yo cierro esa brecha.
«Contratamos un solo asesor y resolvimos dos problemas. El contrato y la plataforma se diseñaron juntos, y eso nos ahorró meses.»
«Explicó las obligaciones de protección de datos en términos que mi equipo técnico pudo ejecutar esa misma semana.»
«Riguroso con los documentos y rápido con las entregas. Una combinación poco común.»
Una lista corta de los documentos y controles técnicos que la norma realmente exige.
Alcance, criterios de aceptación, propiedad intelectual y mantenimiento: las cuatro cláusulas que deciden el conflicto.
Qué tiene validez legal, qué requiere certificación y cómo conservar la evidencia.
Un contrato por revisar, un sistema por construir, una auditoría por superar. Primera conversación sin costo, respuesta en menos de 24 horas.
Una selección de encargos entre 2020 y 2025. Los nombres de clientes se omiten donde aplica confidencialidad.
Flujo trazable con firma electrónica y reglas de retención.
Pedidos de la fuerza de ventas sincronizados al ERP sin reingreso manual.
Un modelo consolidado que alimenta tableros ejecutivos diarios.
Vinculación con validación documental y rastro de auditoría completo.
Catálogo y toma de pedidos sin conexión para más de 60 vendedores.
Biblioteca de cláusulas y generación desde plantillas, con control de aprobación.
Soy abogado que escribe código y desarrollador que lee normativa. Esa combinación empezó como curiosidad y se volvió una práctica: pasé años coordinando equipos de desarrollo en el sector público mientras me formaba en derecho, y hoy asesoro a empresas que necesitan los dos idiomas a la vez.
Me gusta aprender nuevas tecnologías y me considero hábil en la resolución de problemas — lo que en la práctica significa que no entrego un documento que no se pueda implementar, ni un sistema que no se pueda defender.
Describa el asunto en pocas líneas. Si no es mi campo se lo digo de inmediato y le indico a dónde acudir.